MIQUEAS

Miqueas ejerce su ministerio durante el reinado de Ezequías de Judá (727-698). Es un profeta muy interesado por la justicia social, en la que están implicados todos los que juegan algún papel en la sociedad: jueces, militares, profetas, sacerdotes, terratenientes. Se presupone el trasfondo teológico a partir del cual el profeta, en nombre del Señor, juzga y anuncia castigos. El libro se abre también a la esperanza en la liberación y en la venida de un rey capaz de gobernar rectamente a su pueblo.

Epígrafe

Miq1 1 Palabra que dirigió el Señor a Miqueas de Moréset en tiempos de Jotán, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá. Visión sobre Samaría y Jerusalén.

1: Is 28,1-4.

Oráculo contra Samaría y el reino del Norte*

2 Escuchad, pueblos todos; | atended, tierra y cuanto la llena: | el Señor Dios atestigua contra vosotros, | el Señor desde su santo templo.
3 El Señor sale de su lugar, | baja caminando por las alturas de la tierra;
4 a su paso se derriten las montañas, | se resquebrajan los valles | como cera ante el fuego, | como aguas cuesta abajo.
5 Todo ello por culpa de Jacob, | por los delitos de la casa de Israel: | ¿cuál es la culpa de Jacob?, | ¿no es Samaría?; | ¿cuáles son los altozanos de Judá?, | ¿no es Jerusalén?
6 Convertiré a Samaría en ruinas de campo, | en terreno para plantar viñas; | haré que sus piedras rueden hasta el valle, | dejaré al descubierto sus cimientos.
7 Todos sus ídolos serán destrozados, | todas sus ganancias irán al fuego, | aniquilaré todas sus imágenes; | pues las ha reunido con ganancias de prostitución, | se convertirán en ganancias de prostitución.

Lamentación por la invasión militar

8 Por eso, me lamentaré y gemiré, | andaré descalzo y desnudo, | aullaré como los chacales, | me pondré triste como los avestruces;
9 pues su herida es incurable, | llega hasta Judá, | alcanza hasta la puerta de mi pueblo, | llega a Jerusalén.
10 No lo anunciéis en Gat, no lloréis; | en Bet Leofrá revuélcate en el polvo.
11 Id pasando, habitantes de Safir, | desnudos y avergonzados; | no podrán salir los habitantes de Saanán; | duelo en Bet Aezel, se te retira tu apoyo.
12 Los de Marot aguantan, | pues el Señor envía el mal | hasta las puertas de Jerusalén.
13 Engancha el carro a los caballos, | habitante de Laquis, | allí empezó el pecado de Sión, | en ella se encontraron las mismas culpas de Israel.
14 Por ello, repudiarás a Moréset Gat, | a las casas de Aczib, | desencanto para los reyes de Israel.
15 De nuevo traeré contra vosotros | al conquistador, habitantes de Maresa: | llega hasta Adulán, notables de Israel.
16 Aféitate y córtate el pelo | por tus hijos adorados; | ensancha la calva como el buitre, | pues te los han quitado para el destierro.

8: 2 Sam 15,30; Is 20,2-4; Ez 24,17-23 | 10: 2 Sam 1,20.

Contra los acaparadores

Miq2 1 ¡Ay de los que traman el crimen | y planean pérfidas acciones en sus camas! | En cuanto apunta el día las ejecutan, | porque tienen poder.
2 Desean campos y los roban, | casas, y se apoderan de ellas; | oprimen al cabeza de familia | y a los suyos, | explotan al ciudadano y sus bienes.
3 Por tanto, esto dice el Señor: | Yo también tramo | contra estas gentes un mal | del que no podréis apartar el cuello | y no andaréis con la cabeza alta, | pues serán malos tiempos aquellos.
4 Aquel día os dedicarán una sátira, | se cantará una elegía que diga: | «Estamos totalmente perdidos, | pues se reparte el lote de mi pueblo; | ¿cómo se volverá hacia mí | para restituir nuestros campos | que ahora está repartiendo?».
5 Por ello, no tendrás quien te eche a suertes | un lote en la asamblea del Señor.

1: Sal 36,5 | 2: Is 5,8 | 3: Am 5,13 | 4: Dt 28,30-33.

Disputas entre profetas*

6 No adivinéis, dicen los adivinos, | así no hay que adivinar. | ¡No caerá esa vergüenza!
7 ¿Es posible decir eso, casa de Jacob? | ¿Ha perdido el Señor la paciencia? | ¿Es esa su forma de actuar? | ¿No son de bien sus palabras | para quien actúa rectamente?
8 Aún ayer mi pueblo | se alzaba como enemigo; | al que pasa confiado, | volviendo de la guerra, | lo despojáis de su honra, | de su capa y de su abrigo.
9 Expulsáis a las mujeres de mi pueblo | de sus casas queridas, | y arrancáis de sus hijos | mi honor para siempre.
10 ¡En pie, en marcha, | que este no es momento de reposar! | La impureza provoca la destrucción, | una horrible destrucción.
11 Si hay alguien que corre tras el viento | inventando mentiras, diciendo: | «Voy a pronosticar para ti | a cambio de vino y licores», | ese sería un adivino | digno de este pueblo.

8: Dt 24,12-13.

Esperanza de retorno

12 Voy a congregar a todo Jacob, | a reunir al resto de Israel. | Los juntaré como ovejas en el aprisco, | como rebaño en medio del prado | se agitan por causa de los hombres.
13 Marcha delante de ellos | el que abre camino; | también ellos abren camino, | atraviesan la puerta, | salen por ella. | Ha pasado su rey ante ellos: | ¡el Señor a su cabeza!

12: Is 4,3; Jer 3,18; Ez 34,1; 37,15-28 | 13: Jn 10,4.

Contra jefes y magistrados*

Miq3 1 Y yo digo: | ¡Escuchad, líderes de Jacob, | jefes de la casa de Israel! | ¿No es cosa vuestra conocer el derecho?
2 Pero odiáis el bien y os gusta el mal. | Les arrancáis la piel | y hasta raéis los huesos;
3 os coméis al resto de mi pueblo, | lo despojáis de su piel, | le machacáis los huesos, | lo ponéis en trozos en la olla, | como carne en caldereta.
4 Cuando llamen y griten, | no les escuchará el Señor; | entonces se esconderá de ellos, | a causa de sus crímenes.

2: Is 5,20.23 | 4: Jer 11,11.

Contra los profetas

5 Esto dice el Señor | contra los profetas que extravían a mi pueblo: | «¿Tienen algo entre los dientes?, | gritan paz; | a quien no les pone algo en la boca, | les declaran la guerra».
6 Por eso, | en vez de visión tendrán noche, | en vez de presagio, oscuridad; | se pondrá el sol para los profetas, | se les oscurecerá el día.
7 Se avergonzarán los videntes, | los adivinos quedarán en ridículo, | se taparán la cara todos ellos, | pues Dios no les responde.
8 Pero yo estoy lleno de fuerza | —por el espíritu de Dios—, | de derecho y coraje, | para anunciar a Jacob su culpa, | a Israel su pecado.
Contra jefes, magistrados, profetas y sacerdotes
9 Escuchad esto, | líderes de la casa de Jacob, | jefes de la casa de Israel, | que aborrecéis el derecho, | y pervertís lo justo.
10 Construís Sión con sangre, | Jerusalén a base de crímenes.
11 Sus jefes se dejan sobornar, | sus sacerdotes enseñan a sueldo, | sus profetas adivinan por dinero, | se apoyan en el Señor y dicen: | «¿No está el Señor con nosotros? | ¡No puede caernos encima la desgracia!».
12 Por eso, por vuestra culpa, | Sión será un campo labrado, | Jerusalén, un montón de ruinas, | y la colina donde se alza el templo, | un cerro cubierto de maleza.

11: Jer 7,3s | 12: Jer 26,18; Miq 1,6.

Concordia universal en Jerusalén*

Miq4 1 En los días futuros estará firme | el monte de la casa del Señor; | en la cumbre de las montañas, | más elevado que las colinas. | Hacia él confluirán todas las naciones,
2 caminarán pueblos numerosos y dirán: | «Venid, subamos al monte del Señor, | a la casa del Dios de Jacob. | Él nos instruirá en sus caminos | y marcharemos por sus sendas; | pues de Sión saldrá la ley, | la palabra del Señor, de Jerusalén».
3 Juzgará entre muchas naciones, | será árbitro de pueblos poderosos y lejanos. | De las espadas forjarán arados, | de las lanzas, podaderas. | No alzará la espada pueblo contra pueblo, | no se adiestrarán para la guerra.
4 Cada cual habitará bajo su parra y su higuera, | sin sentirse molestado por nadie. | ¡Lo ha dicho el Señor del universo!
5 Si todas las naciones van tras sus dioses, | nosotros caminamos en el nombre del Señor, | nuestro Dios, por siempre jamás.

1: Is 2,2-4 | 4: Is 1,20 | 5: Is 2,5.

Más sobre retorno y restauración

6 Aquel día —oráculo del Señor— | juntaré a las ovejas cojas, | reuniré a las dispersas | y a las que había afligido.
7 Haré de las cojas un resto, | de las cansadas, un pueblo numeroso. | El Señor reinará sobre ellos | en el monte Sión, | desde ahora y para siempre.
8 Y tú, torre del rebaño, | Ófel de Sión, | recuperarás el poder de antaño, | la realeza de Jerusalén.
Mezcla de tiempos duros y esperanza
9 Y tú, ¿por qué gritas? | ¿Acaso no tienes rey? | ¿Ha desaparecido tu consejero, | pues te oprimen espasmos de parturienta?
10 Retuércete, Sión, | grita como parturienta; | vas a salir de la ciudad, | vas a vivir en el campo. | Irás hasta Babilonia | y allí serás liberada; | allí te rescatará el Señor | de las manos de tus enemigos.
11 Y ahora se juntan contra ti | pueblos numerosos, que dicen: | «¡Que sea profanada, | que nosotros lo veamos!».
12 Pero estos no entienden | los planes del Señor, | no disciernen sus proyectos: | que los ha reunido como gavillas en la era.
13 Levántate y trilla, Sión; | te daré cuernos de hierro, | te dotaré de pezuñas de bronce | y machacarás numerosas naciones. | Dedicarás al Señor su botín, | sus riquezas al Señor de toda la tierra.
14 Y ahora acude en tropel, | en cuadrilla, nos asedian; | golpearán con palos | la mejilla del juez de Israel.

12: Is 55,8s.

Esperanza mesiánica*

Miq5 1 Y tú, Belén Efratá, | pequeña entre los clanes de Judá, | de ti voy a sacar | al que ha de gobernar Israel; | sus orígenes son de antaño, | de tiempos inmemoriales.
2 Por eso, los entregará | hasta que dé a luz la que debe dar a luz, | el resto de sus hermanos volverá | junto con los hijos de Israel.
3 Se mantendrá firme, pastoreará | con la fuerza del Señor, | con el dominio del nombre del Señor, su Dios; | se instalarán, ya que el Señor | se hará grande hasta el confín de la tierra.
4 Él mismo será la paz, | y cuando Asiria invada nuestro país, | cuando ande por nuestros palacios, | alzaremos contra él siete pastores, | alzaremos ocho guerreros.

1: Mt 2,6; Jn 7,42 | 4: Jue 6,24.

Buenos tiempos para Jacob

5 Pastorearán Asiria con la espada, | la tierra de Nimrod con el puñal; | nos salvará de Asiria, que invadió nuestro país, | que atravesó nuestras fronteras.
6 El resto de Jacob estará | en medio de naciones numerosas, | como rocío que viene del Señor, | como chubasco sobre el césped, | que nada espera de los hombres, | ni cuenta con ellos para nada.
7 El resto de Jacob estará | en medio de naciones numerosas, | como león entre fieras salvajes, | como cachorro de león entre ovejas, | que pasa, pisa y desgarra | sin que puedan quitarle la presa.
8 Levanta tu mano contra tus adversarios | y todos tus enemigos serán destrozados.
6: Is 4,3; Os 14,6.
Crítica religiosa y política en clave de esperanza
9 Aquel día —oráculo del Señor— | arrancaré tus caballos, | echaré a perder tus carros;
10 arrancaré las ciudades de tu país, | suprimiré todas tus plazas fuertes;
11 arrancaré tus hechicerías, | ya no te quedarán brujos;
12 arrancaré tus ídolos y estelas, | ya no adorarás la obra de tus manos;
13 destruiré tus postes sagrados, | arrasaré tus ciudades.
14 Lo haré con cólera, | me vengaré con furor | de las naciones que no han hecho caso.

9: Os 14,4; Zac 9,10.

¿Qué hacer?*

Miq6 1 Escuchad lo que dice el Señor, | el pleito del Señor con su pueblo. | En pie, pleitea con las montañas, | que escuchen tu voz las colinas.
2 Escuchad, montañas, el pleito del Señor, | vosotros, inalterables cimientos de la tierra: | el Señor pleitea con su pueblo, | con Israel se querella.
3 Pueblo mío, ¿qué te he hecho?, | ¿en qué te he molestado? | ¡Respóndeme!
4 Yo te saqué de Egipto | y te libré de la servidumbre. | Yo te envié a Moisés, | Aarón y María.
5 Pueblo mío, recuerda lo que planeaba | Balac, rey de Moab, | y lo que le respondió Balaán, | hijo de Beor, | desde Sitín hasta Guilgal, | para que reconozcas las hazañas del Señor.
6 «¿Con qué me presentaré al Señor | y me inclinaré ante el Dios excelso? | ¿Me presentaré con holocaustos, | con terneros de un año?
7 ¿Le agradarán al Señor mil bueyes, | miríadas de ríos de aceite? | ¿Le ofreceré mi primogénito por mi falta, | el fruto de mis entrañas por mi pecado?».
8 Hombre, se te ha hecho saber lo que es bueno, | lo que el Señor quiere de ti: | tan solo practicar el derecho, | amar la bondad, | y caminar humildemente con tu Dios.

1: Is 9,13-15; 5,3s; Os 4,1-5 | 5: Núm 22-24.

Contra toda clase de explotadores

9 La voz del Señor llama a la ciudad | —¡Es un acierto temer tu nombre!—. | Escuchad, tribu y asamblea de la ciudad:
10 ¿Tendré que soportar crímenes, | riquezas fraudulentas, | medidas menguadas y vergonzosas?
11 ¿Sería yo justo aceptando | balanzas fraudulentas, | bolsas de pesas falsificadas?
12 Sus ricos rezuman violencia, | mentiras sus habitantes: | lo que dicen, puro engaño.
13 Pues yo también he empezado a golpear, | a destrozar, a causa de tu pecado:
14 comerás y no te saciarás, | tu basura estará en medio de ti; | lo que guardes se perderá, | entregaré a la espada lo que se pierda.
15 Sembrarás y no cosecharás; | prensarás la aceituna, | pero no te ungirás con aceite; | pisarás la uva, | pero no beberás vino,
16 porque gozas | practicando los mandatos de Omrí, | las andanzas de la casa de Ajab, | y sigues sus consejos. | Por eso, te entregaré al desastre, | someteré a sus habitantes a la burla, | y soportarán la afrenta de mi pueblo.

14: Os 4,10 | 15: Dt 28,30-33; Am 5,11.

Lamentación sobre la situación del país*

Miq7 1 ¡Ay de mí! | Soy como los que espigan en verano, | como los que rebuscan en la vendimia; | no hay ni un racimo que comer, | ni una breva de esas que me gustan.
2 La gente fiel ha desaparecido del país, | los justos, de entre los hombres; | todos acechan para matar, | unos y otros andan a la caza.
3 Son hábiles para hacer el mal: | el jefe y el juez piden regalos, | el poderoso se agita y suda de ambición.
4 El mejor es como zarza, | el más honrado, como espino. | El día anunciado por tus vigilantes, | el día de la cuenta, ha llegado; | ahí tenéis vuestra humillación.
5 No creáis en el compañero, | no confiéis en el amigo; | ojo con lo que dices | a tu compañera en la cama.
6 Pues el hijo desprecia al padre, | la hija se rebela contra la madre, | la nuera contra la suegra. | Los enemigos del hombre | son los de su propia casa.
7 Yo, en cambio, aguardaré al Señor, | esperaré en el Dios que me salva. | Mi Dios me escuchará.

2: Sal 14,1-3; Jer 5,1 | 5: Jer 9,3; 12,6 | 6: Mt 10,33-36 par.

Salmo de esperanza*

8 No te alegres por mi causa, enemiga mía, | pues si caí me levantaré; | si vivo en tinieblas, | el Señor es mi luz.
9 Cargaré con la cólera del Señor, | pues pequé contra él, | hasta que se vea mi causa | y se proclame mi sentencia; | me hará salir a la luz | y veré su justicia.
10 Cuando lo vea mi enemiga | se cubrirá de vergüenza, | esa que me decía: | «¿Dónde está el Señor, tu Dios?». | Mis ojos llegarán a verla | convertida en lugar pisoteado, | como barro de la calle.
11 Llega el día de reconstruir tus muros, | el día de ensanchar las fronteras;
12 día en que lleguen a ti | desde Asiria hasta Egipto, | desde Egipto hasta el Éufrates, | de mar a mar, de montaña a montaña.
13 Todo el país y sus habitantes | se convertirán en una desolación, | por el fruto de sus acciones.
14 Pastorea a tu pueblo con tu cayado, | al rebaño de tu heredad, | que anda solo en la espesura, | en medio del bosque; | que se apaciente como antes | en Basán y Galaad.
15 Como cuando saliste de Egipto, | les haré ver prodigios.
16 Los pueblos lo verán y se avergonzarán, | a pesar de todo su poder; | se quedarán mudos y sordos;
17 morderán el polvo como la serpiente | que se arrastra por la tierra; | saldrán temblando de sus fortalezas | hacia el Señor, nuestro Dios; | se asustarán y te temerán.
18 ¿Qué Dios hay como tú, | capaz de perdonar el pecado, | de pasar por alto la falta | del resto de tu heredad? | No conserva para siempre su cólera, | pues le gusta la misericordia.
19 Volverá a compadecerse de nosotros, | destrozará nuestras culpas, | arrojará nuestros pecados | a lo hondo del mar.
20 Concederás a Jacob tu fidelidad | y a Abrahán tu bondad, | como antaño prometiste a nuestros padres.

10: Sal 42,4.11; Jl 2,17 | 14: Sal 95,7; 23,1s.4; Ez 34,1 | 18: Éx 34,6s; Sal 103,9; Jer 50,20 | 20: Gén 22,16-18; 28,13-15; Lc 1,73.