2 TESALONICENSES

La redacción de 2 Tesalonicenses habría que situarla en el año 50, unos meses después de 1 Tesalonicenses. Pablo sigue en Corinto. La nueva carta dirigida a los cristianos de Tesalónica transcurre en un tono más impersonal que la primera y está dedicada casi enteramente a aclarar algunas ideas sobre la venida del Señor (parusía), a corregir falsas interpretaciones de ciertas enseñanzas del Apóstol sobre este tema, y a hacer frente, quizá, a alguna otra carta (¿perdida?) que había sido presentada como de Pablo (2 Tes 2,2) y había sembrado la confusión entre aquellos cristianos.

INTRODUCCIÓN (1,1-4)

Saludo

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1: 1 Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses en Dios, nuestro Padre, y en el Señor Jesucristo.
1: 2 A vosotros gracia y paz de parte de Dios Padre y del Señor Jesucristo.

1: Hch 15,12; 16,1; 1 Tes 1,1.

Acción de gracias

1: 3 Debemos dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente y sigue aumentando el amor mutuo de todos y cada uno de vosotros.
1: 4 Esto hace que nos mostremos orgullosos de vosotros ante las iglesias de Dios por vuestra paciencia y vuestra fe en medio de todas las persecuciones y tribulaciones que estáis soportando.

3: 1 Tes 1,2-10.

CUERPO EPISTOLAR (1,5-3,15)

Sentido de las tribulaciones en la comunidad


1: 5 Así se pone de manifiesto el justo juicio divino, de manera que lleguéis a ser dignos del reino de Dios, por el cual padecéis;
1: 6 pues es justo a los ojos de Dios retribuir con tribulaciones a los que os atribulan;
1: 7 en cambio, concederos a vosotros, los que pasáis tribulación, el debido descanso, juntamente con nosotros, cuando el Señor Jesús se revele desde el cielo con sus poderosos ángeles,
1: 8 en medio de un fuego llameante, para hacer justicia contra los que se niegan a reconocer a Dios y contra los que no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús;
1: 9 estos sufrirán el castigo de una ruina definitiva, lejos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
1: 10 cuando, en aquel día, venga a manifestar su gloria entre sus santos y a provocar la admiración entre todos los creyentes; pues vosotros creísteis nuestro testimonio.
1: 11 Por esto, oramos continuamente por vosotros, para que nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe.
1: 12 De este modo, el nombre de nuestro Señor Jesús será glorificado en vosotros y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

5: Mt 4,17; 1 Tes 2,14; 3,4 | 8: Éx 3,2; Is 66,4.15; Jer 10,25 | 9: Is 2,10 | 10: Sal 68,35; 89,8; Is 2,11-17; 49,3; 66,5 | 12: Is 24,15; 66,5; Jn 17,10.22.24.

Instrucciones sobre la venida del Señor

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2: 1 A propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,
2: 2 que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima.
2: 3 Que nadie en modo alguno os engañe. Primero tiene que llegar la apostasía y manifestarse el hombre de la impiedad, el hijo de la perdición,
2: 4 el que se enfrenta y se pone por encima de todo lo que se llama Dios o es objeto de culto, hasta instalarse en el templo de Dios, proclamándose él mismo Dios.
2: 5 ¿No recordáis que, estando aún con vosotros, os hablaba de esto?
2: 6 Sabéis lo que ahora lo retiene, para que se manifieste a su debido tiempo.
2: 7 Porque el misterio de la iniquidad está ya en acción; apenas se quite de en medio el que por el momento lo retiene,
2: 8 entonces se manifestará el impío, a quien el Señor Jesús destruirá con el soplo de su boca y aniquilará con su venida majestuosa.
2: 9 La venida del impío tendrá lugar, por obra de Satanás, con ostentación de poder, con señales y prodigios falsos,
2: 10 y con todo tipo de maldad para los que se pierden, contra aquellos que no han aceptado el amor de la verdad que los habría salvado.
2: 11 Por eso, Dios les manda un poder seductor, que los incita a creer la mentira;
2: 12 así, todos los que no creyeron en la verdad y aprobaron la injusticia, recibirán sentencia condenatoria.

1: 1 Cor 15,23; 1 Tes 4,15-17 | 3: Dan 11,36; Ap 13,1-8 | 4: Is 14,13; Ez 28,2 | 8: Sal 33,6; Is 11,4; Ap 19,11-21.

Los creyentes ante estas situaciones*

2: 13 Nosotros, en cambio, debemos dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, porque Dios os escogió los primeros para la salvación mediante la santificación del Espíritu y la fe en la verdad.
2: 14 Dios os llamó por medio de nuestro Evangelio para que lleguéis a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
2: 15 Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.
2: 16 Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha regalado un consuelo eterno y una esperanza dichosa,
2: 17 consuele vuestros corazones y os dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas. .

2Tes_3
3: 1 Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor siga avanzando y sea glorificada, como lo fue entre vosotros,
3: 2 y para que nos veamos libres de la gente perversa y malvada, porque la fe no es de todos.
3: 3 El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno.
3: 4 En cuanto a vosotros, estamos seguros en el Señor de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos mandado.
3: 5 Que el Señor dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y la paciencia en Cristo.

2,13: 1 Tes 1,4s; 4,3.8 | 17: 1 Tes 3,11-13 | 3,1: Col 4,2s; 1 Tes 5,25.

Advertencias a la comunidad

3: 6 En nombre del Señor Jesucristo, os mandamos, hermanos, que os apartéis de todo hermano que lleve una vida desordenada y no conforme con la tradición que recibió de nosotros.
3: 7 Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre vosotros sin trabajar,
3: 8 no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros.
3: 9 No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar.
3: 10 Además, cuando estábamos entre vosotros, os mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.
3: 11 Porque nos hemos enterado de que algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo.
3: 12 A esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan.
3: 13 Por vuestra parte, hermanos, no os canséis de hacer el bien.
3: 14 Si alguno no hace caso de lo que decimos en la carta, señaladlo y no tratéis con él, para que se avergüence.
3: 15 Pero no lo consideréis como un enemigo, sino corregidlo como a un hermano.

6: 1 Tes 4,11s; 5,14 | 8: Hch 8,3; 1 Cor 4,11; 2 Cor 11,27 | 13: Gál 6,9s | 14: 1 Cor 5,4-11; 5,5 | 15: Mt 18,15-18; 2 Cor 2,7.

CONCLUSIÓN (3,16-18)

3: 16 Que el mismo Señor de la paz os dé la paz siempre y en todo lugar. El Señor esté con todos vosotros.
3: 17 El saludo va de mi mano, Pablo; esta es la contraseña en toda carta; esta es mi letra. 3: 18 La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros.

16: 1 Tes 5,23 | 17: 1 Cor 16,21; Gál 6,11.